Obras educativas

Las Religiosas Marianistas celebramos 200 años de nuestra fundación el 25 de mayo de 2016. Este acontecimiento nos hace dar gracias por la historia que nos ha traído hasta el día de hoy, y nos impulsa a seguir trabajando con empeño e ilusión en la misión que nuestra Congregación realiza en distintos países del mundo.

Adela de Batz y el Padre Guillermo José Chaminade son nuestros fundadores. Ellos comprendieron lo importante que es tener buenos maestros en la vida, y fueron guías para muchas personas que necesitaban fortalecer su fe y crecer como personas.

En España, las Religiosas Marianistas trabajamos en 2 obras educativas: El Colegio Adela de Trenquelléon en Barcelona y el Colegio Santa María-Marianistas en Alboraya (Valencia). En Bogotá (Colombia) se encuentra el Colegio Madre Adela, fundado en el año 1995. Nuestros 3 colegios quieren ser hoy referente educativo, el lugar donde nuestros alumnos encuentren a los maestros y guías que les ayuden a construir su vida con sentido.

Los principios marianistas que caracterizan nuestro estilo educativo permanecen desde el origen de nuestra fundación. Las Religiosas Marianistas somos responsables de conservar este legado y mantenerlo vivo en nuestras obras. Esto no sería posible sin la ayuda de los educadores laicos que trabajan en nuestros colegios, compartiendo nuestra misión y haciendo realidad el Proyecto Educativo Marianista.

Espíritu de Familia

Nuestros centros se caracterizan por el Espíritu de Familia que se percibe en estilo de relaciones que establecen y cuidan los miembros de la comunidad educativa. Es el espíritu que hace que padres, profesores, alumnos y personal de servicios nos sintamos parte de un proyecto común, responsables cada uno en la tarea que se nos ha asignado.

Este ambiente de familia es el que permite desarrollar una educación integral y de calidad. Buscamos transmitir a nuestros alumnos la coherencia entre la fe, la cultura y la vida. Por ello, la educación marianista es educación en la fe. A través de nuestros planes de pastoral proponemos un camino de crecimiento interior que ayude a los niños y niñas a conocer progresivamente a Jesús y a María, descubrir la presencia de Dios en sus vidas y construir su escala de valores con los valores del evangelio.

Igual que en tiempos de nuestros fundadores, vivimos en medio de rápidas y grandes transformaciones sociales, tecnológicas, científicas… aunque no todo lo que sucede en nuestro mundo es motivo de avance y sirve para la justicia y la paz. Resulta muy actual otro rasgo que define a nuestros colegios: la adaptación al cambio. Los profesores realizan un esfuerzo constante por ampliar y mejorar sus conocimientos metodológicos en todas las disciplinas. Saben que cada niño y niña que les es confiado es único y buscan la mejor forma de acompañarle en su crecimiento, sabiendo que la exigencia y la confianza hacen que pueda alcanzar las metas educativas.

María

María es quien inspira nuestra acción educativa. Estamos seguras de que es Ella quien da consistencia y seguridad a nuestras obras educativas. Son sus actitudes las que logran que 200 años después siga vivo el espíritu marianista. Celebramos la disponibilidad, la sencillez y el espíritu de cooperación que se manifiesta en nuestras comunidades educativas.